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domingo, 19 de junio de 2016

A diez años de la publicacion de Tras esos muros Fantastica Review 4

A diez años de la publicacion de Tras esos Muros


Por Carolina Yankovic

Autora de Tras esos Muros (2005)

Este artículo fue originalmente publicado en Fantástica Review 4




Recuerdo la forma en la que comencé a escribir Tras esos Muros (2005), lejos de toda intención de convertirse en un libro publicado. Su origen se puede establecer como casual y la escritura de su primer borrador como el comienzo de una historia para un juego de rol. Tenía dieciocho años y por ese entonces jugaba con un grupo de amigos un juego llamado Vampiro: La Mascarada. Mi personaje era una novia esquizofrénica obsesionada con casarse con cuanto hombre encontrara y que luego terminaba matando como si fuera la viuda negra. Ésta es quizás la historia de muchas novelas que comienzan por casualidad y que ahora me pregunto si realmente lo fue.

Desde pequeña tuve acceso a libros. Primero a historias infantiles como las que cualquiera de nosotros tiene entre sus cosas de infancia. Los cuentos de los hermanos Grimm fueron mis primeras lecturas. El eterno escape de la Caperucita Roja del Lobo feroz, la historia del flautista de Hamelin y cómo se llevó a los niños del pueblo al no recibir su recompensa, la bella durmiente y la princesa Rapunzel en la torre. Todos estos cuentos tienen el misterio y el horror velado en ellos. Son quizá esos elementos los que me llevaron a escribir Tras esos Muros.

Luego de esas lecturas iniciales, en mi adolescencia le siguió un largo silencio lector, sólo acompañado de las lecturas obligatorias en las que descubrí a Edgar Allan Poe y Lovecraft. Ya en mi primer año de Universidad y por azar de la vida conocí a personas que me ayudaron directa e indirectamente a entrar en el mundo de la Literatura. Christian Formoso, poeta magallánico, fue fundamental en mi formación literaria temprana ya que dirigió mis lecturas a proyectos literarios más potentes como Dostovieski, Kafka y Tolstoy. Tuvo la visión de ver en mí la habilidad de narrar historias y me incentivó a pensar en la posibilidad de escribir una novela y más tarde publicarla. Participé en talleres literarios junto a Oscar Barrientos y Pavel Oyarzún, donde compartí textos y lecturas con otros jóvenes narradores.
Tras esos Muros es, según la crítica, la primera novela de vampiros en Chile. Es curioso que antes del 2005 no se haya publicado texto alguno y más aún sólo se haya publicado otra novela de vampiros. Sinfonía Eterna de Rebeca San Román en el año 2009. Me pregunto si será que este tipo de novelas no tienen cabida en la industria editorial chilena. Creo que el tema del vampiro es muy popular entre los adolescentes y jóvenes sobre todo después de la saga Crepúsculo e incluso mucho tiempo antes con las novelas de Anne Rice. El tema del vampiro en la literatura es un tema que permite al narrador escudriñar en lo más oscuro del alma humana, en sus deseos más profundos y denunciar los hechos más abominables.
El exterminio indígena en Magallanes a manos de colonos europeos fue la razón que me llevó a escribir Tras esos Muros. Revelar a través de la Literatura el genocidio cobarde del pueblo Selknam por un precio: una libra esterlina por indio muerto. Ésta es para mí la piedra angular de la novela. El terror fue el medio que me permitió recrear un mundo y los vampiros, la metáfora perfecta del colonizador y por consecuencia, del conquistador.
Tras esos Muros es una novela cimentada en el dolor de un pueblo y en el silencio de nuestros antepasados quienes se excusaron en la idea del progreso.
Ya han pasado diez años desde la publicación de Tras esos Muros y largo ha sido el proceso que he vivido hasta este momento. La novela es mi punto de partida en este camino largo y muchas veces pedregoso, pero no menos lleno de alegría y satisfacción. La Literatura es mi vida porque lo he elegido así y porque creo ya no podría ser de otra forma. Desde la publicación de mi novela, he seguido escribiendo y estudiando Literatura. Siempre narrativa. He completado un libro de cuentos llamado Café París y en estos momentos estoy trabajando en una segunda novela llamada La confluencia del tiempo que espero publicar en el futuro.
Con respecto a la escena literaria en Magallanes desde la publicación de mi novela, no hay muchos nombres que surjan en mi generación. Además del trabajo silencioso de Rodrigo Mimiza, narrador de historias de detectives, Eduardo Yañez y Robinson Vega, narrador y poeta, es difícil asegurar si existen otros nombres con un trabajo constante y dedicado a la Literatura. Lo atribuyo a la falta de espacios que permitan la creación y difusión de la narrativa en Magallanes. Con el paso del tiempo es cada vez más difícil encontrar un espacio de publicación, debido a la inexistencia de una editorial regional que promueva el trabajo joven en la región.
Es desalentador imaginar el futuro luego de un pasado tan prolifero en narradores en Magallanes. Si nos tomamos el tiempo y revisamos las generaciones anteriores, podremos encontrar un gran número de publicaciones en Magallanes pero además nos podemos dar cuenta que muchas no lograron trascender de la región. Esto se debe, según mi opinión a la poca relación con la capital y al desconocimiento del circuito literario a nivel nacional. Hubo y hay aún poca relación con las casas editoriales y mucha dificultad debido a la distancia física entre Punta Arenas y Santiago. Sólo queda esperar que las nuevas generaciones logremos saldar esa deuda.

Carolina Yancovic, Santiago Junio 2015.

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