Entrevista a Javier Miró, de web Libros Prohibidos


Entrevista a Javier Miró

En esta oportunidad, tenemos una entrevista con el fundador del sitio Libros Prohibidos y escritor de ciencia ficción.



¿Cómo surge su interés en la literatura fantástica?

Esto es algo que no puedo asegurar, pero creo que las primeras obras escritas que cayeron en mis manos, siendo yo muy niño, pertenecían a este género. Me he criado con obras que, si no ya eran por completo pertenecientes al fantástico, sí que introducían elementos del mismo (como podrían ser los cómics de Astérix). En esto también influyó el cine de los 80, en el que la fantasía y la ciencia ficción empezaron a abrirse hueco entre lo mainstream con obras como ET o Regreso al futuro. Y, que no se me olvide, la primera novela que me leí por mi propia iniciativa fue El Hobbit.

¿Recuerda usted a los primeros autores de su nacionalidad que leyó?

Desde luego que fueron los autores de cómics (tebeos, como se les conocía entonces en España) como Jan y, sobre todo, Ibáñez. Con respecto a novelas de fantástico no lo tengo tan claro. En español sí que podría nombrar los cuentos de Cortázar y de Borges, desde luego.

¿Cuáles recuerda usted que eran los principales grupos difusores de la fantástico en su país en sus inicios en la literatura?

Pues eran pocos, por no decir ninguno. En mi propia experiencia, para acceder a este mundillo en los años 90, que es el momento en el que empezaron mis inquietudes, había que consumir mucha cultura cómic, de juegos de rol, MagicTG, videojuegos... esas cosas que se encontraban en tiendas de cómics. Y todo ello era muy minoritario. Ahora ha cambiado de una forma increíble, pero por aquellos tiempos era un verdadero gueto. Si es que parece imposible que haya cambiado tanto.

Si tuviera que nombrar a los primeros autores de literatura fantástica o de ciencia ficción de su país, ¿a cuáles nombraría?

Aquí no sé si te refieres a los que empezaron en esto o los que considero más importantes. Como lo primero es algo objetivo y basta una ojeada a Wikipedia para encontrarlo, voy a decir los que a mí me resultan más interesantes. Creo que hoy en día tenemos la inmensa suerte de contar con autoras/es de gran calidad que si no han sido traducidos es por los caprichos de las editoriales de habla inglesa. Gente como Elia Barceló, José Antonio Cotrina, Sofía Rhei, Guillem López o Emilio Bueso están a un nivel superlativo e, insisto, están para pelear de tú a tú en otros mercados (con algunos de ellos, de hecho, ya es así).
Tampoco debemos olvidarnos de otras voces que están surgiendo y que he tenido la inmensa suerte de leer como Nieves Mories, Enerio Dima o Ferrán Varela, todos ellos superjóvenes, pero con una proyección tremenda. Y muchos otros que no estoy mencionando y que son la bomba.

¿Cuáles cree usted que son las principales editoriales nacionales que contribuyen al desarrollo de la literatura fantástica?

Al margen de las grandes, que son las que manejan los principales presupuestos y nos traen las plumas más importantes, hay mucha editorial independiente que está haciendo un trabajo sencillamente impagable. No me refiero solo a las históricas como Valdemar, Sportula o Alamut, sino a otras con pocos años como Insólita, El Transbordador o Dilatando mentes, u Orciny Press que nos ha descubierto en España esa maravilla que es el género Bizarro, o La biblioteca de Carfax que se ha abierto hueco en un género tan complicado como el terror a base de titulazos, o Cerbero que es la que de largo más apuesta por las nuevas voces. De nuevo, como con los autores, hay un boom de editoriales que están haciendo bien su trabajo y no me caben todas aquí.

En su país, ¿Tiene usted la idea de que la literatura fantástica es un archipiélago de núcleos difusores o existe un referente guía y emanante de los parámetros de escritura fantástica?

Bueno, al contrario de lo que pasaba en mi adolescencia, ahora sí hay referentes más sólidos, reconocibles y consolidados. Están Fantífica y la revista Windumanoth, dos grandes pilares. También ahora contamos con espacios como Origen Cuántico, Fantasymundo, La Espada en la tinta, El caballero del árbol sonriente o Libros Prohibidos, la revista online que fundé yo y que da unos premios literarios a las mejores obras independientes de fantasía ciencia ficción y terror del año: los Premios Guillermo de Baskerville.
Pero no nos quedemos solo ahí, ahora hay otros premios, como los Amaltea o los Ignotus, que los da la Asociación Española de Fantasía Ciencia ficción y terror y que también tiene mucho peso. También tenemos un referente en la librería Gigamesh de Barcelona, considerada por muchos (básicamente todos los que la han visitado alguna vez) como el templo de este mundillo. Y no nos olvidemos del festival Celsius, posiblemente el mayor (y mejor) exponente del fantástico en lengua española a nivel mundial.

Si tuviese que nombrar a los 10 principales autores de literatura fantástica y/o de ciencia ficción de su país, ¿a quiénes nombraría?

Esto ya lo respondí antes sin querer.

¿Cree usted que gracias a la difusión digital y las imprentas más accesibles estamos en una época de oro de las publicaciones de literatura fantástica en su país?

Más por lo segundo que por lo primero. Sabemos que el ebook es el futuro y que se terminará imponiendo al papel, pero está costando. Pasa algo muy parecido a lo del coche eléctrico: es el futuro sin duda, pero hay demasiados intereses que lo frenan...
También eso de la edad de oro viene de la mano de la proliferación de editoriales, del surgimiento de nuevas voces potentes y del libro como objeto de consumo, que también ayuda. No, no se leen todos los libros que se venden. Ojalá.

¿Es relevante para usted la categorización entre literatura fantástica, literatura maravillosa y literatura de ciencia ficción?

Para mí en concreto, no, pero entiendo que haya lectores para los que sea algo relevante. Se suele decir que en cuestión de gustos no hay nada escrito, y es mentira, a diario podemos leer artículos que ensalzan o critican gustos dependiendo de quién lo haya producido. Pero lo cierto es que hay de todo y es muy bueno que haya suficiente diversidad para un mundo que es también muy diverso.

¿Cuáles son los principales lugares de su país para buscar libros antiguos y usados de ciencia ficción y fantasía, si es que un investigador o coleccionista quisiera iniciar un rastreo?

Ahí me pillas en fuera de juego. Tendremos que preguntar a Google.

¿Cree usted que la ciencia ficción dura es posible solamente en los países desarrollados industrial y tecnológicamente?

Bueno, la cifi dura tiene una característica principal, que es que tiene que ser muy real, muy posible, y por ello debe estar edificada sobre una sólida base científica. Ello hace que quienes la escriban deban o a) tener formación científica, o b) contar con especialistas que lo asesoren, o c) tener acceso a la información pertinente. Está claro que para cumplir con alguno de esos requisitos se requiere un entorno con cierto desarrollo, pero hoy en día con las posibilidades de conexión que nos ofrece internet, no es algo tan vital como en los 80. Y es muy buena noticia.

Hay una igualdad en cuanto a cantidad de escritores y escritoras que escriben literatura fantástica, pero existe una gran diferencia en la proporción entre escritores y escritoras de ciencia ficción. Por cada escritora de ciencia ficción existen 5 autores masculinos.  ¿Por qué cree usted que la mayoría de las escritoras prefiere escribir fantasía y no ciencia ficción?

No estoy seguro de que las autoras prefieran escribir fantasía antes que ciencia ficción. Desde luego no es así hoy día, pero tampoco creo que en el pasado. De hecho, la que se considera primera novela de ciencia ficción propiamente dicha, Frankenstein, fue escrita por una mujer. Lo que sí he visto es que a las mujeres tradicionalmente se las ha venido publicando mucho más en fantasía que en ciencia ficción. Esto, como es lógico, ha desanimado a generaciones enteras de escritoras que no tenían referentes femeninos y que además veían las puertas cerradas de antemano. ¿Quién escribe libros a sabiendas de que no los van a publicar? Yo no, desde luego.
Tal política de publicaciones se ha debido a ciertas prácticas editoriales con una lógica que en la actualidad no se entiende y que se está quedando desfasada a pasos de gigante. Este tema no lo voy a solucionar yo en unas líneas, es algo mucho más profundo y da para varios libros. Libros que ya existen, por cierto. Recomiendo Cómo acabar con la escritura de las mujeres, de la escritora de ciencia ficción en los 70, 80 y 90, Joanna Russ.

¿Cree usted que es posible desarrollar literatura fantástica y de ciencia ficción es un país teocrático?

De entrada te diría que no, que los integrismos religiosos son lo peor para la libertad de expresión y que erradican cualquier forma de florecimiento cultural. Pero luego me acuerdo del Quijote y se me pasa. Si la obra magna de Cervantes, que es pura fantasía, pudo publicarse —con gran éxito además— en la España del S. XVII, en la que la Inquisición era omnipotente y los autos de fe estaban a la orden del día, creo que sí, sin duda. Claro que se puede.


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